Cuidados para tener un cachorro con buena salud

Cuidados, vacunas, higiene

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Cuidados para tener un cachorro con buena salud

 

La salud de su cachorro depende especialmente de la alimentación y los cuidados de higiene y salud que Usted le provea, así como de la actividad física del ejemplar.

Una gran ventaja es que Usted tiene un importante aliado para llevar a cabo esos cuidados especiales: SU MÉDICO VETERINARIO.

La higiene es relevante porque el cachorro estará en contacto estrecho con el resto de los miembros de la familia.

Si la raza lo amerita, el cachorro debe ser acostumbrado a ser cepillado diariamente, para que de adulto esté habituado.

De la misma manera el acostumbrarlo al baño y al secado del pelaje, son prácticas de manejo que promueven el contacto estrecho con su cachorro, pudiendo además detectar anormalidades como las garrapatas y pulgas, para mantenerlo saludable.

Es aconsejable utilizar solamente champú para perro, y no los de humano, que pueden resecar la piel del cachorro.

La limpieza de los ojos debe efectuarse con regularidad, sobretodo en razas pequeñas cuyos ojos son frágiles, o en aquellos con anatomía especial de esa región que predispone a la acumulación de material extraño.

Es indispensable que el oído esté seco y limpio para prevenir inflamación e infección. Pregunte a su médico la manera correcta de realizarlo.

Las uñas se desgastan mejor en animales que llevan una vida activa; si crecen demasiado dolerán y le estorbarán para caminar, y en ocasiones deformarán sus aplomos.

Los dientes son sitios donde se acumulan restos de alimento llamado sarro y pueden provocar, de no cuidarse y limpiarse con regularidad, que las piezas dentales se pierdan y que se inflamen las encías.

El perro adulto tiene 42 dientes y el cachorro solamente 32.

A los 7 meses el cachorro debe ya contar con su dentición definitiva.

¿Qué eventos pueden ocurrirle al cachorro que pongan en peligro su salud?

 

Es importante saber, que el cachorro es un ser susceptible, que aún no aprende de las experiencias y que su carácter activo y su sistema de defensa aún no maduro, predisponen a que sufra incidentes de los que Usted debe estar alerta y actuar de inmediato:

  • Si ingiere una comida mayor a la capacidad de su estómago, es posible que vomite, solo por ese hecho; Usted debe estar atento, ya que si los vómitos se vuelven frecuentes, puede comprometerse la salud de su mascota.
  • Diarreas: suelen tener distintos orígenes, aunque le recomendamos que desde que su nuevo huésped llega a casa, conozca la consistencia, color y frecuencia de las heces, para que le sea más fácil identificar las anormalidades, cuando estas se presenten.
  • Usted estará más tranquilo si se ha llevado a cabo su calendario de desparasitaciones y de vacunaciones. También infórmese sobre los posibles tóxicos que dañan a los cachorros y la manera de evitar su ingestión.
  • Sangrados leves o severos: Cuide aquellos objetos en casa o jardín que puedan provocar heridas superficiales o profundas en cualquier parte del cuerpo del cachorro. Recuerde que el indagará todo cuanto esté a su alcance sin medir riesgos.
  • Cambios bruscos de temperatura y climas adversos: a pesar de que el cachorro cuenta con una capa de pelo, por gruesa que esta sea (y más aún en aquellos que no lo presentan), el frío y la humedad, son factores de riesgo que comúnmente desencadenan alteraciones del aparato respiratorio y por tanto enfermedades de diversos grados de gravedad.
  • Así mismo, el calor excesivo (cachorro en un automóvil estacionado en el sol, o expuesto a altas temperaturas sin posibilidad de moverse a un sitio con una temperatura adecuada, por ejemplo por estar atado a la intemperie), son causas frecuentes de muerte, ya que un choque calórico es muy difícil de compensar en cualquier ser vivo.
  • Picaduras de insectos: es particularmente importante en animales que viven en zonas específicas donde existen insectos, bien en jardines o que suelen pasear en parques. Normalmente se presenta como uno o varios sitios de inflamación y también con dolor.
  • Parásitos externos: pulgas o garrapatas son variables en grados de presentación, dependiendo de la procedencia del cachorro y con qué otros animales tenga contacto.

No decida Usted que producto aplicar; algunos pueden ser tóxicos.

Para todos y cada uno de los casos anteriores, es nuestra responsabilidad darle el mejor consejo para proteger la salud de su mascota: CONSULTE A SU VETERINARIO.

¿Qué anticuerpos tiene al cachorro momento de nacer?

 

La protección que aporta la madre en relación con distintas enfermedades, también conocida como inmunidad pasiva, desempeña una función vital en el cachorro, ya que lo ayuda a protegerse en un periodo crítico que es el cambio de un medio interno (uterino), y el entorno externo que resulta hostil. Estos cambios se deben también a que el organismo del recién nacido no está completamente desarrollado y no ha tenido contacto directo con gérmenes. Sin la inmunidad materna, es poco probable que el cachorro sobreviva. Es por esto, que resulta muy importante que la madre tenga cuidados especiales antes, durante y aún después del parto, para aportar a la camada las defensas (anticuerpos) necesarios, para la protección de los cachorros.

El grado de inmunidad materna obtenido en el nacimiento y poco después, depende del propio estado inmunitario de la madre, de la cantidad de calostro (sustancia producida por la hembra que es tomada por los cachorros al inicio del amamantamiento) producido, el contenido de anticuerpos, la cantidad de calostro ingerida y absorbida por los cachorros, y la edad a la cual los cachorros lo ingieren. Es por esto, que todos los cachorros y sus madres deben tener cuidados especiales por parte del criador y esta información la debemos conocer al adquirir una mascota.

Los anticuerpos maternos se degradan a un ritmo constante y no se renuevan, por lo que van desapareciendo a medida que el cachorro crece, durante las primeras 6 semanas de vida.

El método más efectivo para continuar con la protección de los cachorros contra gérmenes específicos es la vacunación, la cual debe iniciar alrededor de las 7 a 8 semanas de edad y continuar con diferentes “refuerzos”, hasta las 20 o 22 semanas, de acuerdo al calendario de vacunación propuesto.

Es posible utilizar vacunas polivalentes (las que contienen varios antígenos que son las sustancias provenientes de los microorganismos productores de las distintas enfermedades, pero tratados de manera específica para que solo ayuden al organismo a crear una respuesta de defensa), o algunas monovalentes (con un solo antígeno).

Existen actualmente vacunas triples (con tres antígenos distintos), quíntuples (con cinco antígenos distintos) y séxtuples (con 6 antígenos distintos).

Su Médico Veterinario planeará con Usted las fechas del calendario de vacunación y el tipo de vacunas a utilizar.

Las enfermedades que frecuentemente atacan a los cachorros y suelen ser fatales, pero para las que afortunadamente también ya existen vacunas como medida preventiva efectiva son:

PARVOVIROSIS, MOQUILLO CANINO, ENFERMEDAD POR ADENOVIRUS, INFLUENZA CANINA, HEPATITIS INFECCIOSA, LEPTOSPIROSIS, INFECCIÓN POR CORONAVIRUS, RABIA, TOS DE LAS PERRERAS, Y GIARDIASIS.

Cada año, su mascota deberá ser revacunada para asegurar la protección, puesto que también animales jóvenes y adultos son susceptibles a estas infecciones.

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